Pagas por lo que reclamas

Los planes se miden en reclamaciones al mes, no en facturas guardadas. Puedes tener tu cartera entera dentro y pagar por lo que de verdad envías.

14 días de prueba. Sin tarjeta.

Base

Para quien reclama a un puñado de clientes cada mes.

39 € /mes + IVA

  • 200 reclamaciones al mes
  • Importación de Excel y CSV sin adaptar nada
  • Cartera priorizada y agrupación por cliente
  • Revisión de cada email antes de enviarlo
  • Exportación a CSV cuando quieras
El más habitual

Empresa

Para un departamento de administración que persigue cobros a diario.

99 € /mes + IVA

  • 800 reclamaciones al mes
  • Todo lo del plan Base
  • Secuencias de seguimiento automático
  • Informes de antigüedad y concentración del riesgo
  • Varios usuarios en la misma empresa

Multi

Para carteras grandes o varias sociedades.

249 € /mes + IVA

  • 3.000 reclamaciones al mes
  • Todo lo del plan Empresa
  • Soporte prioritario

Si dejas de pagar, tus datos siguen siendo tuyos

La cuenta no se cierra. Puedes entrar, ver tu cartera y descargártela entera en CSV cuando quieras. Lo que deja de funcionar es enviar reclamaciones, que es lo que cuesta dinero. Retener los datos de alguien hasta que pague nos parece secuestrarlos.

¿Qué cuenta como una reclamación?

Cada email que sale. Un cliente con seis facturas vencidas recibe un solo email con todas dentro, y cuenta como una. Si tienes una secuencia de seguimiento, el segundo y el tercer aviso cuentan como reclamaciones aparte.

¿Y si me paso un mes?

Te avisamos antes de enviar, no después. No se cobra de más por sorpresa: o envías menos, o amplías el plan. El contador vuelve a cero el día 1.

¿Hay límite de facturas?

Importa la cartera entera, da igual el tamaño. Lo que se mide es lo que mandas.